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Cómo crear interesantes progresiones de acordes de oncena

Cómo crear interesantes progresiones de acordes de oncena

Cómo crear interesantes progresiones de acordes de oncena

Los acordes de oncena son uno de los recursos más interesantes a la hora de crear progresiones armónicas complejas. Estos acordes, que incluyen la novena y la undécima, añaden color y textura a las tonalidades simples, creando un sonido más sofisticado y atractivo.

En este artículo, vamos a explorar diferentes maneras de utilizar los acordes de oncena en nuestras progresiones armónicas. Veremos cómo construir y utilizar estos acordes, cómo combinarlos con otros recursos armónicos, y cómo crear progresiones interesantes y memorables.

Cómo construir los acordes de oncena

Antes de empezar a utilizar los acordes de oncena en nuestras progresiones, es importante entender cómo se construyen. Estos acordes se forman añadiendo la novena y la undécima a un acorde mayor o menor de séptima.

Por ejemplo, si tomamos un acorde de C mayor 7, la novena sería la nota D, y la undécima la nota F. Al añadir estas dos notas al acorde, obtenemos un acorde de C11, que incluye las notas C, E, G, Bb, D y F.

En el caso de los acordes menores de séptima, la novena sería la nota D bemol, y la undécima la nota F bemol. Por tanto, si tomamos un acorde de C menor 7, y añadimos estas notas, obtendremos un acorde de Cm11, que incluye las notas C, Eb, G, Bb, Db y F.

Es importante tener en cuenta que, en algunos casos, es necesario omitir alguna de las notas del acorde para evitar la disonancia. Por ejemplo, en el acorde de C11, la undécima (F) puede ser omitida a veces para evitar la disonancia con la tercera (E).

Cómo utilizar los acordes de oncena en nuestras progresiones

Ahora que sabemos cómo se construyen los acordes de oncena, podemos empezar a utilizarlos en nuestras progresiones armónicas. Una de las maneras más sencillas de incorporar estos acordes es simplemente sustituyendo un acorde mayor o menor de séptima por su equivalente de oncena.

Por ejemplo, si tenemos una progresión armónica como Cmaj7 - G7 - Am7 - Fmaj7, podemos sustituir el G7 por un G11 para añadir color y textura. La progresión resultante sería Cmaj7 - G11 - Am7 - Fmaj7.

Otra manera de utilizar los acordes de oncena es añadiéndolos como transiciones entre dos acordes consecutivos. Por ejemplo, si tenemos una progresión armónica como Cmaj7 - Am7 - D7 - G7, podemos añadir un acorde de Cm11 entre los acordes de Cmaj7 y Am7 para crear una transición armónica más interesante. La progresión resultante sería Cmaj7 - Cm11 - Am7 - D7 - G7.

Cómo combinar los acordes de oncena con otros recursos armónicos

Los acordes de oncena pueden combinarse con otros recursos armónicos, como las escalas y las cadencias, para crear progresiones aún más interesantes. Por ejemplo, podemos utilizar una escala de modo lidio para crear una progresión armónica que incluya acordes de oncena.

El modo lidio es una escala mayor con una cuarta aumentada. Por ejemplo, si tomamos una escala de C lidia, obtendremos los siguientes intervalos: C, D, E, F#, G, A y B. Podemos utilizar este modo para crear una progresión armónica que incluya acordes de oncena construidos sobre los grados II y IV.

Por ejemplo, si utilizamos una progresión como Cmaj7 - D11 - Fmaj7 - G11, estaremos utilizando el modo lidio para añadir color y textura a la progresión.

También podemos utilizar las cadencias para combinar los acordes de oncena con otros recursos armónicos. Por ejemplo, podemos utilizar una cadencia de II - V - I para crear una progresión armónica que incluya acordes de oncena.

La cadencia de II - V - I consiste en una progresión de acordes que se mueve desde el segundo grado al quinto grado y luego al primer grado de una tonalidad. Por ejemplo, en una tonalidad de C, la cadencia de II - V - I sería Dm7 - G7 - Cmaj7.

Podemos utilizar esta cadencia para crear una progresión armónica que incluya acordes de oncena. Por ejemplo, podemos utilizar una progresión como D11 - G11 - Cmaj7 para añadir color y textura a la cadencia.

Cómo crear progresiones interesantes y memorables con los acordes de oncena

Una vez que entendemos cómo construir y utilizar los acordes de oncena, podemos empezar a crear progresiones armónicas realmente interesantes y memorables. Algunas de las maneras más efectivas de hacerlo incluyen la utilización de modulaciones, la utilización de acordes disonantes y la exploración de diferentes escalas y modos.

Por ejemplo, podemos utilizar la modulación para crear una progresión armónica que nos lleve a otra tonalidad. Podemos utilizar acordes de oncena para crear transiciones armónicas interesantes entre las dos tonalidades.

También podemos utilizar acordes disonantes, como los acordes de séptima disminuida, para crear una sensación de tensión en nuestras progresiones. Estos acordes pueden combinarse con acordes de oncena para crear progresiones armónicas realmente interesantes y sorprendentes.

En conclusión, los acordes de oncena son uno de los recursos armónicos más interesantes y emocionantes disponible para los compositores y arregladores. Al utilizarlos de manera efectiva, podemos crear progresiones armónicas que sean tanto interesantes como memorables, añadiendo color y textura a nuestras composiciones.